En Tianna Negre celebramos una fecha muy especial: Ses Nines cumple 20 años. Han pasado dos décadas desde que este vino nació, prácticamente al mismo tiempo que la bodega daba sus primeros pasos. Hoy, Ses Nines es mucho más que uno de nuestros vinos más queridos: es una parte esencial de nuestra historia y de nuestra identidad como proyecto.
Igual que una persona, una bodega crece, aprende y evoluciona. Los primeros años requieren cuidados intensos; después llega una etapa de transformación, retos y decisiones; y finalmente aparece la madurez, cuando la personalidad se consolida. En estos 20 años, Ses Nines ha crecido junto a nosotros y nos ha ayudado a entender quiénes somos y hacia dónde queremos caminar.
¿Quién es la niña de la etiqueta?
La respuesta es Antonia Garau, conocida como “Sa Madona” de la familia Morey Garau. Ella fue, en muchos sentidos, el origen de todo.
En 2004, Antonia puso en marcha el proyecto de Ses Nines gracias a un viñedo heredado de su familia: una finca que todos conocen como Ca’l Tio. El nombre no proviene de un tío directo de Antonia, sino del tío de su bisabuelo, quien dejó la propiedad al morir sin descendencia. Aquel viñedo, con Manto Negro como protagonista, permitió elaborar la primera añada de Ses Nines y marcó el punto de partida de la bodega.
La fotografía que ilustra la etiqueta es una imagen entrañable de Antonia cuando era niña, una mirada que transmite raíces, sencillez y memoria. No es una imagen nueva —Antonia siempre ha sido la esencia de Ses Nines—, pero en este 20 aniversario adquiere un valor muy especial: es un homenaje a la mujer cuya historia, trabajo y legado hicieron posible el nacimiento del vino más emblemático de la casa.
Calidad, identidad y un estilo fiel a sí mismo
En el viñedo, Ses Nines nace de rendimientos controlados y de una viticultura cada vez más respetuosa, que busca concentración, equilibrio y elegancia incluso en un contexto de cambio climático. En la bodega, el proceso se centra en acompañar al vino con delicadeza, manteniendo vivos su estilo y su carácter joven, ligero y mayoritariamente autóctono.
Hoy, mirar atrás nos llena de orgullo. Ses Nines forma parte del camino recorrido, de lo que somos y de lo que aspiramos a seguir construyendo. Celebramos estos 20 años con gratitud y con ilusión por todo lo que aún está por venir.
